jueves, 22 de septiembre de 2011
En la espera
miércoles, 10 de agosto de 2011
Cuando eres prisionera.
miércoles, 27 de julio de 2011
Tormentas
Las curvas fusiformes del espacio infinito, son marcadas por esas pequeñas lineas desorbitadas que con testarudez bajan desde el cielo, cayendo con toda su furia sobre los pastos desteñidos, que a cada kilómetro van degradando el verde llamativo de las casas tan cercanas unas a otras. Bendecido el hombre que de cerca puede asumir el paisaje tan eléctrico y resaltado de esas parábolas, sin que ni uno de sus finos pelos sufriera descontrol de su cabellera, inmortalizados latidos desenfrenados de pasión que se apoderan de su realidad.
jueves, 21 de julio de 2011
Como gusanos adiestrados
Las riquezas que comparte a cuenta gotas lo hacen sentirse el hombre más noble de la tierra, al pequeño gusano adiestrado, personaje infame de la burocracia existencial. El aroma de sus prendas huye hacia donde su dueño va, lo siguen por cada rincón de la espaciosa casa, vacíamente bien personificado, varios cuadros colgados y una cantidad de telas delicadas por doquier. Toda estrella materialista contiene un hábitat con dichas cualidades.
Buenos días mi Lord, el desayuno está listo. Abusar de un titulo inexistente para su bienestar madrugador es algo que muchos acostumbran a usar, una plena vagancia del espíritu para no ver la pobre realidad del entusiasta millonario. Plena angustia la mía, al saber que mi hijo no entiende las leyes de la vida, siendo que yo mismo aplicaba a cada momento la réplica cotidiana de lo que es amar a pesar de todo. Mujeres sinvergüenzas que lo rodean en su continuidad económica, que el mismo sabe que no estarán en sus bajezas, lo deslumbran e ilusionan con tontas promesas futuristas. Una lástima verlo así, tan eclipsado.
Después del desayuno suelo leer el diario, o que mi chofer comente las noticias, pues ahorra tiempo y dinero. Una mañana como cualquier otra recibí la carta que haría girar mi vida:
“Hijo, si estás leyendo esto sabrás que ya no estoy. Pues no quiero ocupar muchos minutos de tu afamada vida, pero de seguro que cometerías tantos errores como pudieses, y en un intento desesperado de salvar las últimas partes de esa vaga alma, decidí dejarte como herencia mi cariño y una casita hermosa en el bosque que de niño solías adorar. Espero que algún día comprendas que los humanos ricos suelen evolucionar a pequeños gusanos adiestrados, yo solo te ayudo a ser mariposa.
Con el mayor amor del mundo,
Papá.”
Disculpe usted, señora
El tiempo no es el sanador de todas las crueldades, es el reflejo de la soledad y la tristeza en el rostro de algunos, pensar que con tan solo ver el reloj, notaba q los minutos se hacían siglos mientras que los agonizantes por el ruido tintineante de las agujas desesperaban por el espejo. Espero no ser imprudente señora, pues harto estoy de tanta injusticia, mal de amor, llantos, amistades quebradas y jamás para el dolor en el pecho. Sé que usted no debe entender a que me refiero, pues su rostro no parece agobiado por el paso de la vida, mientras que mis ojos son solo muestra de lo impuro que ha sido mi trayecto. Verá usted, soy muy sociable, pero a la vez tan dependiente de las calumnias y de otros maleficios que no podre por un largo lapso mirar a la cara a muchos de mis clientes. He engañado a casi todos aquellos que me regalaron esperanzas, y en vano fueron cada unos de sus agasajos por tanto se que nunca fui merecedor de tanta cortesía. Discúlpeme señora, usted aquí sentada al lado mío, en este asiento chillón se debe encontrar desconcertada, mire que venir a tener esta maliciada suerte de cruzarse conmigo, un hombre caído en puras desgracias, dignas del tiempo revoltoso en el que solemos encontrarnos. No merece tanta blasfemia. Caigo en lágrimas porque no tenga otra manera de agradecer su duración en esta plaza, un humano en estas condiciones es un peligro para cualquier miembro de esta culta sociedad.
Joven no se sienta tan desgraciado, todos aquellos viajeros de esta vida son nomás que propios testigos de los malos tiempos. La vida es atroz en ciertos momentos, pero las enseñanzas de tan complejas situaciones son la que los hace fuertes y sabios, no se deje engañar, esto recién empieza.
Atontado por las sabias palabras de aquella mujer que al principio era una simple desconocida, en ese instante me era tan familiar que podría jurar que vivía conmigo. Señora esto es infinitamente grande para mí. Debo agradecerle por amparar mis angustias en unas pocas palabras.
Tranquilo joven su vida recién comienza, no le prometo nada, pues no soy dios, si le prometo que alargare febrero y daré mas minutos en otoño para poder remediar mi mal trabajo. Gracias tiempo, esperemos que esta vez funcione.
Así termino la charla. Cada uno se fue caminando por su lado, sabiendo que esa conversación había sido la más importante para ambos, desde ahora yo sabía que tendría mas tiempo, y el mismo tiempo sabía que iba a cambiar.
martes, 19 de julio de 2011
Mi ventana mensajera
Es invierno, y al respirar junto al vidrio noto como una bruma se produce cercana a mi nariz. Desde este rincón pequeño de mi hogar puedo observar a un par de palomas zambulléndose en un charco pequeño en el margen de mi patio, mientras otras de las mismas caminan con delicados pasos sobre los grumos de barro.
La orden del día de hoy fue no salir, pues a nadie le es de su agrado ver su piso de mármol recién encerado repleto de salpicaduras propias de un día tempestuoso, muy entendible. No me entristece realizar dicha obediencia, suelo conformarme varias veces con simplemente arrimarme a mi ventana, y así desde el sillón escuchar los pasos del día y las ilusiones de la noche.
Las translucidas gotas caen una por una sobre el techo, sonando casi como una orquesta, produciendo una sensación de armonía y placidez maravillosas para la ocasión, y es que no hay lógica si un día lluvioso no tiene lluvia.
Manos de contextura delicada con unas prolongaciones sumisas y suaves me toman por los costados para sacarme de ese rincón y colocarme sobre el suelo. Hace mucho frío, dice la joven, y me coloca un abrigo muy caluroso y me niego a esta situación, al final siempre mi carita de por favor es la que gana.
Como quieras, pero no hoy no saldrás afuera, hay mucho barro y tus cuatro patitas dejaran su marca por todo el mármol, ¿Te parece si te recompenso con un hueso grande de caramelo? Mi exaltación final fue un indicio de “sí, quiero”, y a los pocos minutos tuve mi premio. Volví al sillón ahora con un invitado de mi grato agrado, un hueso enorme para degustar en esta tarde tan apagada. Mientras los niños miran dibujitos en la televisión, yo me complazco en compartir momentos con ella, pues es mi diversión más entretenida, ella me cuenta los secretos del día, y yo la acompaño en el sueño por las noches.
martes, 12 de julio de 2011
Noches de carnaval
Cuarto día con una gran jornada, ya casi se termina la alegría barrial, se que cuando todo finalice mi familia vendrá de visita y esa sera mi mayor alegría, pues una carroza así uno no consigue con tanta facilidad.





